Tres horizontes: ver el cambio mientras ocurre
Los tres horizontes muestran que el futuro ya convive con el presente: lo que declina, lo que está en transición y lo que empieza a emerger.
Publicado por Mirai · · 5 min de lectura
La idea
El marco de los tres horizontes ayuda a ver un cambio de sistema como tres patrones que conviven en el tiempo. No son etapas que se suceden una tras otra: están presentes a la vez, con distinta fuerza.
Lo desarrollaron Bill Sharpe y el International Futures Forum, y Sharpe lo explica en su libro Three Horizons: The Patterning of Hope, de 2013. No hay que confundirlo con los «tres horizontes de crecimiento» de McKinsey, un modelo de gestión de la innovación en empresas.
Los tres horizontes
- Horizonte 1: la forma dominante de hacer las cosas hoy. Funciona, pero pierde ajuste con un mundo que cambia.
- Horizonte 3: las prácticas que podrían ser la nueva normalidad. Hoy aparecen en pequeño, en los márgenes: muchas veces como señales débiles.
- Horizonte 2: las innovaciones de transición entre ambos. Algunas ayudan a llegar al tercer horizonte; otras solo alargan la vida del primero.
Un ejemplo
Piensa en cómo se mueve la gente en una ciudad. En el horizonte 1 está el transporte que hoy domina, con sus rutas y sus costumbres. En el horizonte 3 aparecen prácticas pequeñas: barrios que comparten bicicletas, trabajos que ya no exigen viajar todos los días. En el horizonte 2 están las innovaciones intermedias, como aplicaciones que ordenan el transporte existente. La pregunta clave del horizonte 2 es cuáles abren camino al tercero y cuáles solo sostienen el primero.
Cómo usarlo con señales
Toma un tema que te importe, como la comida, el trabajo o el agua, y ordena tus señales:
- ¿Qué señales muestran que el horizonte 1 está perdiendo ajuste?
- ¿Qué señales parecen semillas del horizonte 3?
- ¿Qué innovaciones del horizonte 2 conectan ambos mundos?
- ¿Qué habría que cuidar del horizonte 1 durante la transición?
Por qué sirve
El marco evita dos errores frecuentes: creer que lo actual durará para siempre y creer que lo nuevo llegará solo. También ayuda a conversar entre personas con miradas distintas, porque cada horizonte tiene su lógica y sus defensores.