El cono de futuros: posibles, plausibles, probables y preferibles
El cono de futuros es una herramienta visual para ordenar los futuros que imaginamos, desde los posibles hasta los que preferimos.
Publicado por Mirai · · 5 min de lectura
La idea
Imagina un cono que nace en el presente y se abre hacia adelante. Cuanto más lejos miramos, más amplio es el abanico de futuros. El cono de futuros, propuesto por Trevor Hancock y Clement Bezold en 1994 y difundido después por Joseph Voros, ordena ese abanico en capas.
Cuatro tipos de futuro
- Posibles: todo lo que podría pasar, aunque hoy parezca improbable o absurdo.
- Plausibles: lo que podría pasar según lo que sabemos hoy de cómo funciona el mundo.
- Probables: lo que es más esperable si las tendencias actuales continúan.
- Preferibles: lo que queremos que pase. Es una pregunta de valores, no de datos.
Por qué es útil
El cono ayuda a no confundir lo probable con lo deseable ni lo improbable con lo imposible. Muchas decisiones se toman mirando solo el futuro probable. El cono recuerda que hay más opciones y que el futuro preferible hay que construirlo.
Un ejemplo
Partamos de una señal: un mercado deja de recibir efectivo. Un futuro probable: los pagos digitales se generalizan en los mercados. Uno plausible: aparecen redes comunitarias que enseñan a usarlos. Uno posible: el efectivo vuelve con fuerza tras una falla grande de los sistemas digitales. Y el preferible depende de cada comunidad: quizá uno en el que nadie quede fuera por no tener celular.
Para practicar
Toma una señal reciente y escribe un futuro para cada capa del cono a 10 años. Luego pregúntate qué tendría que pasar para acercarnos al preferible y qué decisión de hoy lo haría más probable.